Caminar para agradecer y purificar Una sencilla y común imagen de borde

Caminar para agradecer y purificar

Al despertar, tienes dos opciones; encaminarte a un estado de preocupaciones, estrés y vicios o caminar por el sendero del agradecimiento, la alegría y la paz mental.

Dar gracias por lo que tenemos nos hace comprender muchas cosas, encontrar soluciones a nuestros problemas y mejorar nuestro estado de ánimo, ya que tenemos presente todas las cosas maravillosas que existen en nuestra vida. Si combinamos la práctica del agradecimiento con la actividad física tendremos un excelente método para mejorar nuestro estado de ánimo y disminuir el estrés.

De qué va la “Caminata de agradecimiento”

Es simple, mientras caminas a tu trabajo o al salir de la universidad repasa o, si quieres, anota todas las cosas por las que te sientes agradecido. Si no hay nadie alrededor, aprovecha decir en voz alta algo por lo que estés especialmente agradecido. Agradece al universo. Siente profundamente esa gratitud. Es una sensación poderosa, emocional y liberadora. Se agradecido por la buena salud, la familia y los amigos y el lugar, espacio y tiempo en el que te encuentras.

La vida está llena de detalles maravillosos y hermosos que nos ayudan a sobrellevar las injusticias y la rudeza. Agradece este equilibrio.

El poder de Caminar

Caminar no sólo aumenta las endorfinas, alivia el estrés en sólo 10 minutos, reduce la fatiga, aumenta la circulación y la salud del corazón, mejora la presión arterial, quema más grasa que trotar e incluso reduce el riesgo de glaucoma y Alzheimer.

Los efectos químicos que se producen en tu cerebro mientras caminas, te ayudan a aclarar la mente y ver los problemas de manera más objetiva. Te recargas de energía que te impulsa a encontrarle solución a tus angustias.

Apreciar las cosas buenas te hace entender que lo malo es pasajero, y que de esas experiencias también se aprende. Al caminar y agradecer las cosas buenas, limpias tu cuerpo y tu mente de toxinas y de pensamientos tóxicos respectivamente.

Durante la caminata de agradecimiento te estás dando algo muy valioso que la mayoría de las personas olvidan agendar: tiempo para ti mismo. Tiempo para pensar, sentir, reconocer, resolver conflictos internos y más importante aún, tiempo para cuidar tu cuerpo.

Tanto metafórica como literalmente tienes la opción de seguir el camino del bien, del agradecimiento y de la claridad mental. Cuando veas todo negativo toma 15 minutos para dar un paseo y encontrar 20 razones por las que debes estar agradecido y feliz.