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Cómo criar a un hijo feliz en 7 pasos

Uno de los mayores deseos de todo padre, es tener a un hijo feliz, sano y tenga éxito en todo lo que se proponga dentro de las distintas facetas de su vida. Sin embargo, educar a un niño no siempre es tarea fácil, y puede ocurrir que muchos padres en un intento de darles todo lo que en su momento ellos no pudieron disfrutar, abusen de la sobreprotección y terminen mimando a sus hijos.

Un niño feliz no es aquel que tiene la casa llena de juguetes, porque los regalos en exceso pueden causar que un hijo crezca malcriado. Cuando se quiere tanto en este sentido, el comportamiento de los padres y su manera de educar a sus hijos afectará en un futuro su personalidad, bienestar y felicidad.

Ser buen padre, no es cumplir todos los caprichos del hijo, ni dejarse llevar por sus exigencias y su manipulación. Al contrario, se trata de ofrecer a sus hijos una educación que les ayude a convertirse en personas emocionalmente fuertes para el futuro, así como preparadas para los buenos y malos momentos que la vida pueda depararles.

Por lo tanto, si eres padre y quieres saber qué puedes hacer para que tu hijo crezca feliz, en las siguientes líneas encontrarás 10 consejos para que tu hijo crezca emocionalmente sano.

  1. Enséñale a enfrentar la frustración

En la vida no todo es de color rosa, siempre habrán momentos buenos y malos. Para crecer como personas, recuerda que debes ser capaz, no solo de disfrutar lo bueno sino de saber lidiar con aquellas situaciones que no son tan agradables.

Tolerar la frustración es una habilidad que te permite hacer frente a la vida, solucionar problemas y aprovechar los malos momentos, lo cual te hará crecer como humano. Las personas con baja tolerancia a la frustración, son muy vulnerables al dolor emocional, impulsivas y se adaptan lentamente al entorno. Por tanto, es importante educar a los pequeños y ponerles límites, que aprendan a ser coherentes y valoren el esfuerzo.

  1. Reconoce la perspectiva de tu hijo y empatiza con él

Los pequeños también sienten emociones. De hecho, el profesor de psiquiatría del Centro Médico Rush-Presbyterian-St.Luke´s en Chicago, Paul C.Holinger identificó varias señales que los niños emplean para comunicar sus sentimientos. Y es que los padres pueden llegar a comparar los sentimientos de sus hijos con los de los adultos, dejando de lado que su desarrollo mental se encuentra en fases iniciales.

El autor argumenta que, cuando un hijo golpea a su hermano o lanza algún juguete, significa que está angustiado, y esa es su forma de expresarse. Aunque su reacción puede parecer desproporcionada, lo ideal es saber reconocer las señales que envía, para así proporcionarle la ayuda apropiada.

  1. Comunícate y escucha a tu hijo

Si bien reconocer las emociones de los hijos y empatizar con ellos es positivo para su felicidad, también lo es comunicarse y escuchar lo que tiene que decir. Los niños necesitan sentirse importantes y queridos, por lo tanto, es bueno escuchar todo lo que tienen que decir y comunicarse apropiadamente, con tal de manifestar la confianza y estrechar el vínculo de afecto.

  1. No cedas ante los berrinches

Aunque a veces, parezca que ceder a los berrinches es la mejor opción para que el niño se sienta bien, esta es una manera de reforzar conductas negativas. Si cedemos a los berrinches, se le está dando a entender al niño, que puede conseguir lo que quiera si llora o hace alguna pataleta.

  1. Pasa tiempo con tu hijo

Los hijos deben notar que los padres sienten amor hacia ellos, porque la figura parental es necesaria para el sano desarrollo del niño. Pasar tiempo con ello, los enriquece en ambas partes, lo que acrecienta la confianza entre ambos.

  1. Establece límites

Aunque parece malo, es necesario que los niños tengan disciplina. De esa manera aprenderán que la vida tiene límites y no siempre pueden hacer lo que quieran en el momento que deseen hacerlo. Además, eso les ayudará a ser más conscientes de lo que debe hacerse y hasta dónde pueden llegar. Tampoco es bueno ser un padre tan permisivo, porque los niños necesitan tener un patrón por el cual guíen su comportamiento.

  1. Celebra sus logros

Esto se hace con la finalidad de que el niño sea feliz y tenga una autoestima y confianza elevadas. Los padres suelen destacar con mayor facilidad los malos momentos de sus hijos. Sin embargo, elogiarlos cuando se lo merezcan o hayan tenido alguna conducta positiva, les ayudará a sentirse más motivados y receptivos ante un buen feedback.