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Consejos prácticos para vencer el estrés

El estrés está calificado como una de las enfermedades del siglo XXI, debido a su relación con el desarrollo de nuevas tecnologías y el afán del día a día.

Diariamente nos enfrentamos a circunstancias que ameritan nuestra energía, concentración y dedicación. La primera de estas, suele ser la más afectada cuando nos disponemos a dar el 100%. Por lo que es probable que, si no estamos acordes en nuestro equilibrio emocional, fácilmente la presión nos haga salir de control.

Aunque no se suele comentar mucho sobre esto, los avances tecnológicos nos han llevado a la rapidez e inmediatez de las cosas, a esperar poco y hacer más. Lo que ha traído como consecuencia que la ansiedad y el estrés sean incrementados en algunas personas cuando no obtienen todo “de manera inmediata”.

Lo mismo ocurre en un evento desafortunado como el que te quedes sin internet o que tengas problemas con algún dispositivo que no funcione de manera correcta. Es muy común que este tipo de acontecimientos atenten contra tu paz y felicidad, pero entonces, ¿qué debes hacer para combatirlo?

  • Identifica la fase del estrés

Según el médico y fisiólogo austrohúngaro Hans Selye (1907-1982), quien se encargó de estudiar este tipo de afección, nos enseña que consta de tres fases:

  1. Fase de Alarma: alteraciones de orden fisiológico y psicológico  que presenta el organismo ante una posible situación atípica, generando ansiedad o inquietud.
  2. Fase de resistencia: Fase de adaptación a la situación estresante.
  3. Fase de agotamiento: Si la fase de resistencia fracasa, es decir, si los mecanismos de adaptación ambiental no resultan eficientes se entra en la fase de agotamiento donde los trastornos fisiológicos, psicológicos o psicosociales tienden a ser crónicos o irreversibles.

Es importante conocer los primeros signos de alerta. Por ejemplo: irritación, frustración, latidos del corazón, sudoración de las palmas, endurecimiento de los músculos, etc. Cuando la presión empieza a subir, ¿cómo te sientes? ¿Qué sucede en tu cuerpo?¿Qué emociones se manifiestan? ¿Cuáles son los pequeños signos que se muestran en ti antes de detonar?

Aplicación: Haz una lista personal de señales de advertencia temprana. El conocer esto, te dará la oportunidad de detectar a tiempo qué tan fuerte puede ser la reacción que estás experimentando.

  • Acostúmbrate a adelantar

El ajetreo diario poco perdona cuando intentas buscar la paz y la tranquilidad. Cuando mantienes tu cuerpo y mente en un constante corre-corre puede traer consecuencias lamentables para tu salud. Debido a los eventos inesperados, es mejor que tomes las previsiones necesarias para evitar malos ratos.

Aplicación: Dedica unos minutos antes de finalizar tu día para asegurarte que todo esté en su lugar. Eso tiene que ver con tu ropa, papeles, maletín y/o computadora. Prueba salir antes de lo usual, y activa una alarma suave que te ayude a recordarlo. Mira tu calendario al principio de cada semana y selecciona un tiempo adicional para preparar todo lo que tengas pendiente.

  • Reduce tus actividades

¿Estás teniendo demasiado trabajo? Si la respuesta es sí, lo más probable es que te sientas agotado. ¿Por qué sucede esto? Comúnmente la tendecia de seguir patrones que se adquieren desde la infancia. Sin embargo, eso puede llevarte a la inseguridad, necesidad de afirmación o incluso el deseo de agradar a otros.

Recuerda algo, mejor es la calidad que la cantidad. Si te centras en hacer y hacer es probable que olvides algunos detalles y tengas que corregirlos, convirtiéndose en un círculo vicioso de trabajo.

Aplicación: Jerarquiza tus actividades por orden de importancia. Luego haz una lista de esas actividades o compromisos que no sean tan importantes y procura sacarlos de tu lista. Date un tiempo para observar qué debes dejar de hacer para aminorar tus cargas.

  • Practica una buena postura

Una buena postura libera tu respiración, mejora la circulación, aumenta el oxígeno en la sangre y reduce la tensión de los músculos. Sé consciente de cómo te sientas y cada cuánto tiempo realizas algunos estiramientos para permitir que tus articulaciones puedan liberarse de la tensión. Especialmente cuando estás frente a una computadora, laptop o teléfono inteligente, la tendencia es que agaches tu cabeza o mantengas una postura inadecuada.

Aplicación: Practica enderezar tu columna vertebral y de manera relajada permite que su curvatura natural vuelva a su lugar. Realiza ejercicios de respiración torácica que te permite expandir y contraer los pulmones de una manera más profunda.

  • Acaba con la rutina

Los problemas pueden disminuir de manera considerable cuando cambiamos de ambiente. Imagina por un momento que estás en tu lugar favorito, puede ser una playa, una montaña o un campo lleno de flores. Este ejercicio te motivará a tomarte uno de los días de la semana para darle un giro a tus actividades diarias.

Aplicación: Permítete ver, oír, oler y sentir todo lo que te rodea. Busca tener la sensación de paz a través de una conexión directa con la naturaleza. No planifiques, improvisa una salida a un lugar diferente.