Duerme bien para que recuerdes mejor Una sencilla y común imagen de borde

Duerme bien para que recuerdes mejor

Eli Bravo Escrito por: Eli Bravo | Fecha de publicación: 12 de marzo de 2018

Una noche de buen sueño obra maravillas en el cuerpo. Ahora los científicos están convencidos de que dormir bien favorece nuestra capacidad de recordar. Durante el sueño nuestro cerebro consolida las memorias del día, y lo interesante es que guarda mejor aquellas etiqueta como relevantes. En otras palabras, nuestro cerebro recuerda mejor aquella información que consideramos útil para el futuro.
Usando electroencefalogramas, científicos de la Universidad de Lübeck en Alemania midieron la actividad cerebral de personas al dormir. Durante la fase de sueño profundo detectaron una alta tasa de actividad en la región del hipocampo, una parte vital en los procesos cognitivos del cerebro, incluyendo percepción espacial, memoria e inhibición.
En ese momento, y de alguna forma, el cerebro estaría “grabando” allí los recuerdos que luego emergerán cuando sean necesarios.
Fascinante como órgano, el cerebro usa regiones distintas para “etiquetar” las experiencias y “fijarlas” posteriormente. Lo primero ocurre en la corteza pre frontal, donde se le asigna la relevancia. Lo otro sucede en el hipocampo, donde está nuestro data base.
¿Y todo esto lo hace el cerebro por su cuenta? Una de las grandes interrogantes de la neurociencia es hasta qué punto estos procesos son concientes o inconcientes. Los estudios de los científicos alemanes señalan que si una persona “sabe” que la información que recibe es relevante, digamos el día antes de un examen, le pondrá una etiqueta gigante (que al momento de la prueba no la recuerde y salga reprobado es tema para otro artículo) Pero si no “siente” la urgencia quizás la olvide unas horas después. Esto puede explicar aquel consejo de los profesores: no te trasnoches frente a los libros y duerme bien la noche previa a un examen.
Si sueles olvidar las conversaciones con tu pareja, las citas y los cumpleaños, intenta dormir un poco más y hacer un esfuerzo consciente por etiquetar esas informaciones. Con práctica podrás mejorar tu memoria.
Y si no mejoras, quizás termines durmiendo en el sofá como castigo. Podrías culpar a tu hipocampo, pero será de mayor utilidad que guardes notas en tu agenda. Porque hay olvidos que nos quitan el sueño.