El don de escuchar Una sencilla y común imagen de borde

El don de escuchar

Entre oír y escuchar la diferencia es muy grande. Oír simplemente es la percepción de los sonidos que recibimos por medio de nuestro oído. Mientras que escuchar significa percibir, atender y entender lo que escuchamos de una manera bastante respetuosa, ya que en ese estado no se pretende intervenir, interrumpir o juzgar.

Escuchar pudiera llegar a convertirse en un don, precisamente porque no todos lo aplicamos de manera adecuada en nuestro día a día. Constantemente estamos tan abrumados que olvidamos escuchar y optamos por oír, pretendiendo que nos escuchen.

A menudo, el acto de estar presente para otros escuchando y reflejando lo que dicen es todo lo que necesitan para obtener nuevas ideas o una nueva perspectiva de las cosas.

¿Cómo entrenar el oído para escuchar?

Cuando escuchamos a alguien nos sentimos interesados, curiosos y presentes, así como también con la tranquilidad de no tener que decir o resolver nada. Trae una sensación de libertad, conexión y compañerismo. También es un acto de bondad y generosidad regalarle unos minutos de tu tiempo a la persona que estamos escuchando.

Si eres alguien que tiende a hablar más que escuchar, es posible que necesites entrenar tu oído. Puedes practicar en cualquier lugar: en casa con tu familia, en el trabajo con tus colegas, con tus amigos o con un extraño en la calle.

Sólo 10 minutos de nuestro tiempo y atención pueden hacer una gran diferencia para alguien y para nosotros. Es una situación de ganar-ganar.

Algunos pasos para escuchar correctamente a alguien

1- Ten la intención de escuchar completamente, es decir, despeja tu mente de otros temas.

2- Relájate. Coloca tus pies en el piso, toma algunas respiraciones profundas.

3- Presta toda atención en la otra persona. Mírala, sin necesidad de mirarla fijamente, solo sé consciente de la conversación sin juzgar.

4- Escucha atentamente lo que te quiere decir. Cuando deje de hablar, espera, permanece presente y mantente en silencio porque en el silencio surgen nuevos pensamientos, ideas y maneras de avanzar.

5- Nota lo que se siente al escuchar de esta manera. Nota lo que siente la otra persona.

6- Y lo más importante, ¡Disfruta el momento!