El poder de un abrazo. Una sencilla y común imagen de borde

El poder de un abrazo.

El abrazo es considerado la principal demostración de afecto del ser humano.

La importancia del contacto físico en la salud de los seres humanos es innegable. Numerosos estudios demuestran que la necesidad de recibir abrazos y caricias para sobrevivir es más que evidente durante los primeros años de vida. Los niños que viven en ausencia de contacto físico desarrollan problemas de conducta y rechazo, sin gestos de afecto en la infancia tampoco se produce suficiente hormona del crecimiento. Al crecer la importancia del contacto físico no disminuye, cuando otras personas nos tocan o nos abrazan aumentan los niveles sanguíneos de oxitocina, la segregación de esta hormona ayuda a muchas personas con su forma de vivir sin importar cuál sea su edad biológica.. Algo tan sencillo como caminar de la mano de nuestra pareja durante un rato o recibir un breve pero sustancioso abrazo pueden tener un efecto protector sobre el corazón. Científicos afirman que un abrazo puede liberar endorfinas  y esto traería poderes curativos.

Abrazar se considera una terapia que genera bienestar: fortalece la autoestima, calma los nervios, alivia la ansiedad, disminuye el estrés y la depresión, cura el insomnio, vence el miedo, estimula tus sentidos, y brinda alegría no sólo a la persona que lo recibe sino también a la que lo da, prolongando sus efectos por mucho tiempo después.

Además de los numerosos beneficios fisiológicos, los abrazos también generan:

  • Protección. Como seres humanos somos frágiles y siempre nos debemos sentir protegidos; nada mejor para lograrlo que un abrazo.
  • Confianza. Cuando estás confiado no temes a afrontar los desafíos que surgen en el día a día. Ve y busca un buen abrazo para que nada te detenga.
  • Seguridad. La seguridad es esencial en tu diario vivir. Se puede decir que es un combustible que generará confianza en ti mismo para lograr las cosas con más eficiencia.
  • Fortaleza. Si tienes fuerza, brindarás mucha energía a quien te abraza y también a quien te rodea.

 

A continuación citamos un fragmento del libro de Kathleen Keating “La terapia del abrazo”

“El contacto físico no es solo algo agradable, sino también necesario para nuestro bienestar psicológico, emocional y corporal, y acrecienta la alegría y la salud del individuo y de la sociedad. El abrazo es una forma muy especial de tocar, que hace que uno se acepte mejor a sí mismo y se sienta mejor aceptado por los demás”.

 

Fuente:

mejorconsalud.com