El valor de la tolerancia y su importancia en nuestras vidas Una sencilla y común imagen de borde

El valor de la tolerancia y su importancia en nuestras vidas

La tolerancia es respetar las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias. A nivel individual es la actitud que tiene un individuo de aceptar aquello que es diferente a sus valores. Es importante comprender que para superar los problemas necesitas, por un lado, el poder interno y, por otro, la capacidad de tolerar. Tolerar no significa aguantar. Tolerar es aceptar, comprender y saber afrontar.

El concepto de tolerancia parte de un hecho de que todos los individuos somos distintos y esas diferencias deben ser consideradas como fuente de progreso para la sociedad, permitiendo hacer más provechosa la convivencia entre hombres y mujeres. Es la aceptación o reconocimiento de la pluralidad de doctrinas o posiciones.

En el orden de la psicología humana, solo se puede ser tolerante con aquello que nos causa molestia, con lo que no estamos de acuerdo pero que se acepta para mantener el orden que se ha establecido en la sociedad y que está basado en un conjunto de prácticas, actitudes y valores.

En el plano social constituye uno de los valores humanos más respetados y considerado como fundamental para la convivencia o coexistencia pacifica con los demás. Es todo lo contrario a la persecución de la persona o grupo considerado diferente o problemático. Cuando se es tolerante se entiende que si alguien es de una raza distinta de la suya o proviene de otro país, otra cultura, otra clase social, o piensa distinto de él, no por ello es su rival o su enemigo.

El mar es un ejemplo de tolerancia, porque echamos mucha suciedad al mar, el mar la absorbe y, con el tiempo, la transforma. Tolerancia es ser como el océano, es decir, saber absorber y disolver, hacer desaparecer.

Hay cuatro principios para la tolerancia:

1. No responder a las agresiones. Cuando somos insultados, provocados, o acusados injustamente, debemos responder con el silencio; esta fuerza es, naturalmente, mayor.

2. Mantenerse calmado frente a los infortunios. Cuando nos encontramos con personas que nos quieren incomodar, derrumbar u oprimir, debemos enfrentarlas con calma, evitando cualquier confrontación.

3. Compasión frente a la envidia y el odio. Frente a la envidia y odio de otros, no debemos responder igualmente, sino ofrecer nuestra amistad y mostrarles nuestra intención pacífica, demostrando así, con educación, nuestra superioridad.

4. Gratitud frente a las difamaciones. Si alguien lo insulta y difama, no se enoje con quien lo provocó, sino acuérdese de los beneficios que esa persona le proporcionó en el pasado y sea agradecido por eso.

La tolerancia ha de equilibrarse con la capacidad de afrontar, que se basa en la valentía, en el coraje y en la seguridad personal. Tener el poder de tolerar te da seguridad y confianza de que podrás, lo conseguirás, avanzarás. La tolerancia es necesaria para convivir, para ser y dejar ser.

Con la virtud de la tolerancia, continuarás sonriendo, nunca te desanimarás.