Entrena tu mente para la felicidad Una sencilla y común imagen de borde

Entrena tu mente para la felicidad

Con estos cinco ejercicios lograrás entrenar tu mente para el camino de la felicidad.

1) Practica la felicidad a través de los demás:

Cuando veas a otras personas haciendo algo que los hace felices y que sea beneficioso para ellos como hacer ejercicio, compartir con su familia y amigos, celebrar algo particular, etc., alégrate por ellos. Sonríe y desde tu mente apóyalos y comparte su felicidad.

2) Practica una comunicación sana para ti mismo:

Frecuentemente somos nuestros peores críticos, son las palabras que con más frecuencia nos repetimos mientras nos hablamos a nosotros mismos las que más efecto tienen en nuestros sentimientos y en nuestra vida.  Deja los defectos y las críticas a un lado, y concéntrate en las cosas buenas y positivas que tienes a tu favor.

3) Practica una comunicación sana hacia los que te rodean:

No te valgas del sarcasmo, la manipulación o el mal trato para obtener lo que quieres, quizás puede parecer que a través de ellos podemos ejercer algún tipo de control sobre los demás, pero realmente estamos haciendo que nuestro ambiente se vuelva hostil y que las personas se alejen de nosotros. Antes de responder de forma violenta o de hacer algún comentario que no sea constructivo, detente.

4) Relájate:

Vivimos en un mundo globalizado, las comunicaciones se hacen cada vez más rápidas sin importar la distancia, ya sea por nuestro trabajo o por nuestro estilo de vida estamos obligados a vivir acelerados, no terminamos de hacer una cosa cuando ya tenemos la mente ocupada en otra, es por eso que cada vez son más las personas que sufren de ansiedad, ataques de pánico y estrés crónico. Cuando empieces a sentirte agobiado toma el control de tu cuerpo y de tu mente y simplemente relájate: respira profundamente varias veces, estírate, levántate de donde estás, da unos pasos, afloja tus articulaciones y despeja tus pensamientos.

5) Aprecia todo lo que tienes:

Muchas veces no podemos evitar que las innumerables malas noticias que hay en el mundo nos afecten, de una forma directa o indirecta siempre hay algo que nos preocupa. Intenta concentrarte en todo lo bueno que te rodea, quizás no todo sea bueno, pero tampoco todo es malo. Saca lo mejor de cada situación, aprende de tus errores, crece y sigue adelante. Cuando empieces a notar todo lo bueno que tienes a tu favor tu cerebro se concentrará en ello y ya los problemas no serán tan grandes.

 

Vía

www.mindulf.org