La esencia de la adolescencia Una sencilla y común imagen de borde

La esencia de la adolescencia

Eli Bravo Escrito por: Eli Bravo | Fecha de publicación: 23 de January de 2018

Recuerdo cuando tenía nueve años y escuché a mi tía Nora decir: “Raquel está en la edad del moco”. Se refería a mi prima, en aquel entonces una adolescente de trece años, que se comportaba como… una adolescente: con sus cambios de humor, respuestas cortantes y un cuerpo que mostraba nuevas curvas, Raquel ya no era la niña de siempre. Aquella fue la primera vez que escuché a alguien hablar de la adolescencia como una etapa problemática y difícil.

Y ahora mi hija Isabel tiene trece años.

Tradicionalmente la adolescencia es vista como “la aborrecencia”, los años cuando los padres no aguantan a sus hijos y viceversa. “Muchacho no es gente” es una frase común para decir que el adolescente no piensa ni se comporta racionalmente. “Menos mal que eso pasa” sirve de consuelo a los padres desconcertados. “Yo también pasé por eso y sobreviví” dicen los más relajados. De muchas formas, pareciera que la adolescencia es un trecho indeseable en la carretera de la vida, un mal necesario para llegar a la adultez. Pero en realidad es otra cosa. La adolescencia es una etapa de explosión creativa y emocional, un período de expansión y descubrimiento.
Dan Siegel es profesor de Psiquiatría en la Universidad de California en Los Ángeles. Además, es cofundador del Mindful Awareness Research Center en la misma universidad, y fue uno de mis profesores cuando hice allí mi certificación en mindfulness. Dan es un hombre afable, lleno de vitalidad, que por décadas ha estudiado las relaciones familiares y tiene un libro llamado Brainstorm (Tormenta cerebral) donde nos invita a ver la adolescencia como una etapa para sembrar las bases de una vida libre y plena entendiendo la esencia de los cambios que trae.

Aficionado a los acrónimos, Dan usa la palabra essence (esencia en inglés) para describir cuatro componentes de la adolescencia:

ES-Emotional Spark (chispa emocional): La intensidad de sensaciones y sentimientos que ayudan a crear sentido y vitalidad a lo largo de la vida.

SE-Social Engagement (compromiso social): La importancia de las conexiones con otras personas que nos acompañan en el viaje de la vida, construyendo relaciones sanas y satisfactorias.

N-Novelty (novedad): La manera como se buscan nuevas experiencias para estimular los sentidos, cuerpo y pensamientos con nuevos retos.

CE-Creative Explosion (explosión creativa): El desarrollo de pensamiento conceptual, razonamiento abstracto y expansión de conciencia que abre la puerta para ver el mundo con otros ojos.

Bajo esta óptica, la adolescencia no es una etapa problemática sino fundamental para sentar las bases de una vida con propósito y plenitud. Para los adolescentes esto significa buscar su individualidad e identidad, saliendo del círculo familiar y exponiéndose a cosas nuevas, con los riesgos y las recompensas que esto implica. Para los padres, significa entender que si bien no siempre tomarán las mejores decisiones (algo que los adultos también hacemos, ¿no?) es importante darles la libertad para salir al mundo. Es así como se convertirán en adultos.

Claro que este proceso no es un jardín de rosas. Las cosas se complican, en algunos casos de maneras peligrosas o dolorosas. Es por ello que el apoyo y la presencia de los padres es tan importante, pues así los adolescentes cuentan con el respaldo necesario para crecer… aunque a veces rechacen ese apoyo con vehemencia o indiferencia (esto también es parte de la adolescencia).

En este respecto, Dan usa la imagen del puerto seguro y la plataforma de lanzamiento. La idea es que los padres nos convirtamos en el refugio del adolescente, el lugar a donde pueda venir a resguardarse y encontrar cobijo cuando enfrente problemas y adversidades, para luego invitarle a salir de nuevo y seguir intentándolo. Esta relación de puerto seguro y plataforma de lanzamiento permite reforzar cuatro necesidades básicas de todos los seres humanos que son más necesarias en la adolescencia: ser visto, estar protegido y recibir alivio para sentirnos seguros (Dan usa el acrónimo de las 4-S: To be Seen, Safe and Soothe in order to feel Secure).

Cuando estamos allí para el adolescente, con todos los retos, contradicciones e incomodidades que significa, podemos convertir esos años de crecimiento en una oportunidad de aprendizaje increíble. Es la manera de aprovechar la esencia de la adolescencia para crear los fundamentos de una mejor vida, para ellos y para nosotros los padres. Porque algo es innegable: la crianza es una relación de doble vía, donde enseñamos y aprendemos de manera simultánea. Si asumimos cada etapa con amor y conciencia podemos darles a nuestros hijos un regalo para toda la vida… y ellos nos entregarán un regalo similar.