Pasos para disminuir la tristeza y aumentar la felicidad Una sencilla y común imagen de borde

Pasos para disminuir la tristeza y aumentar la felicidad

“No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.” (Proverbio chino)

Este proverbio chino nos permite entender y recordar que a menudo nuestro estado de ánimo se encuentra en una constante batalla. El pájaro simula ese bombardeo de negatividad constante en forma de “picoteo” que ataca nuestra cabeza (mente), pretendiendo instalarse y hacer vida allí. No obstante, cada uno de nosotros tiene el poder para impedirle a la tristeza radicar en nuestro corazón. Permanecer en la felicidad para contrarrestar es cuestión de esfuerzo y valentía.

¿Qué ocurre cuando nos sentimos tristes?

La tristeza es una emoción causada por alguna circunstancia de nuestra vida que nos lleve a la aflicción. Muchas veces podemos sentirnos tristes debido al estado emocional vulnerable en el que nos encontremos. Sin embargo, como en todas las emociones, realizando una serie de acciones se pudiera llegar a controlar y por supuesto, superar.

De la tristeza a la felicidad

Los pasos que verás a continuación -llevados a la realidad- te ayudarán a experimentar la tristeza de una manera amena enfocando el objetivo hacia la felicidad. Entendiendo que toda emoción debe dejarse drenar de una manera controlada para el bienestar físico y psicológico.

1- Toma el primer momento para llorar

Apártate a un lugar donde puedas sentir la confianza de poder hacerlo sin ningún problema. Muchas veces llorar acompañado de una persona que te quiera ayudará a que puedas estabilizarte después poco a poco. Si no es el caso, igual necesitas dejar que tu cuerpo manifieste y saque lo que llevas por dentro.

2- Vive un día a la vez

No permitas que el afán o la ansiedad causado por pensar en lo incierto del futuro o lo desgarrador del pasado robe tu paz. Céntrate en vivir el aquí y el ahora. Desde el momento en que empiezas a enfocar y alinear tus emociones hacia el presente notarás cómo las preocupaciones y desesperación comienzan a disminuir. Recuerda que la tristeza es pasajera.

3- Mantén tu mente ocupada 

Busca involucrarte en alguna actividad que te ayude a mantener la mente en movimiento. Al tener nuevas responsabilidades y nuevos ambientes tu cuerpo, así como tus pensamientos comenzarán a ir adaptándose a tu circunstancia actual. Enfócate más en el trabajo, comienza a estudiar algo nuevo o ejercita tu cuerpo. Esta última opción ha permitido impulsar a muchas personas, el ejercicio tiene grandes bondades para tu vida tanto físicas como psicológicas

4- Cambia de ambiente

Visita lugares nuevos -en su mayoría abiertos- que te ayuden a perder tu mirada entre tantos detalles. Procura que sean sitios con mucha naturaleza, la conexión directa con lo natural aumentará tu satisfacción. Observar un atardecer desde la playa, recorrer un bosque o subir la montaña pudieran funcionar perfectamente. Intenta que sean lugares cálidos y evita los sitios fríos que te generen nostalgia.

5- Lee un libro

La lectura estimula nuestro cerebro y enriquece nuestro intelecto. Lee algún libro con un tema interesante, puede ser de carácter motivacional, científico o de entretenimiento con el que puedas distraerte y luego se convierta en un tópico para iniciar una conversación. Siempre recuerda evaluar el contenido para que sea algo que realmente te edifique. Tómate tu tiempo de digerirlo, no tengas prisa por terminarlo, come cada palabra que vayas leyendo e inclusive medita en lo que vayas leyendo.

6- Ayuda a personas

Está comprobado que brindarle ayuda a los demás nos permite sentirnos mucho mejor. Cuando siembras una buena semilla, no regresa vacía. Comienza por observar a tu alrededor y nota quién de los que está más cerca necesita ayuda. Visita lugares donde puedas colaborar así sea regalando una sonrisa o participar como voluntario. Hoy en día existen muchas fundaciones donde puedes acudir para ser voluntario y participar en alguna buena obra.

7- Aprende a agradecer

Cuando sientas que el momento de cerrar ciclos llegó, toma en cuenta las lecciones aprendidas y lo importante que es tu situación en el presente. Ser agradecidos por lo bueno y también por lo malo, ayuda a romper cadenas que pretendían atarnos a una mentira. Analiza que tienes muchas más razones para dar gracias a quienes te han ayudado, agradece a Dios por lo vivido y por lo que vendrá.

 

La felicidad es la suma de pequeños momentos felices.