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El poder expansivo del amor

Valentina Marín Escrito por: Valentina Marín | Fecha de publicación: 26 de septiembre de 2018

“Todo lo que necesitas es amor, amor es todo lo que necesitas” (Los Beatles)
El amor es la emoción más poderosas y expansivas que existen. Nos conecta de todas las
maneras: con nosotros mismos desde un lugar respetuoso y auténtico; con quienes nos
rodean reconociendo el factor humano que compartimos y con Dios y el universo mismo.
Por eso el amor es tan importante para una vida plena y feliz
Muchas veces sentimos que nos falta amor, y por eso salimos a buscarlo fuera de nosotros
sin saber o recordar que el amor reside en el interior, dentro de cada uno de nosotros,
que solo debemos cultivarnos y reconocernos para volver a sentirlo. Por eso es tan
importante aprender a amarnos y cuidarnos primero a nosotros, pues ese es el paso más
importante que debemos dar para poder amar verdaderamente y de una manera
saludable a las otras personas.
La esencia de la vida y el universo es el amor mismo; hay quienes dicen que es la fuerza
que mueve al mundo y en verdad solo nos basta con observar la magnificencia de la
creación, la perfección del universo y la capacidad de dar vida para reconocer que vivimos
en un planeta cuya esencia es el amor. Muchas veces reservamos esta valiosa emoción
para nuestros seres más cercanos como si fuera limitada y se acabara. O tal vez cuando
pensamos en amor se nos viene a la mente el romance y las grandes historias de amor en
pareja; de echo la mayoría de las frases que aparecen cuando buscamos en Google “frases
de amor” hacen referencia al amor romántico y de pareja, y puede que muchas veces
caigamos en la trampa de pensar que este sea el mejor amor que existe o el que vale la
pena cultivar.
Lo que ignoramos es que amor es la emoción con la que podemos afrontar cada día y
situación, que podemos experimentar amor con todos los seres vivos; con desconocidos y
conocidos, y que el amor consiste en lograr conectarnos y coexistir con el otro
compartiendo emociones positivas así sea solo por unos segundos. Los momentos
cotidianos que a veces pasamos por alto son la fuente para cultivar y sentir el amor;
cuando nos entregan el café en la barra, cuando sostenemos la puerta para que otra
persona pase o mantenemos un ascensor abierto, cuando nos damos los buenos días con
las personas en el trabajo, cuando sonreímos a un desconocido, cuando abrazamos de
corazón o agradecemos a quienes nos sirven en el día a día. Todas son situaciones que se
presentan en el diario vivir, la clave está en reconocerlas, prestar atención y saborearlas al
máximo.
El amor está en todas partes, lo único que debemos hacer es llevar nuestra mirada hacia
esos lugares y momentos, cambiar el filtro con el que observamos el mundo para
reconocer que también suceden actos maravillosos y cargados de amor a donde quiera
que vayamos, y que nosotros mismos podemos ser quienes los propiciemos.

El amor aparece cuando logramos reconocer que la persona que tenemos en frente al
igual que nosotros tiene una historia con alegrías y tristezas, que esa persona al igual que
nosotros quiere tener una vida feliz. Que esa persona tal vez hoy no sonríe porque está
pasando por un momento difícil, pero que tal vez mi sonrisa o saludo pueda ser una luz
para su vida en este momento.