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Ubuntu: una humanidad compartida

Valentina Marín Escrito por: Valentina Marín | Fecha de publicación: 09 de julio de 2018

Ubuntu es una palabra de origen sudafricano y hace referencia a una regla ética valiosa para la cultura; la cual propone que: “un ser humano es un humano a través de otro ser humano”, y que debemos vivir cultivando virtudes como la humanidad, la compasión, la lealtad, la generosidad y la humildad. Es importante reconocer que formamos parte de un colectivo humano, y que ésta es una condición que compartimos entre todos, que no estamos solos sino conectados con quienes nos rodean y con la vida misma, que la separación es una ilusión y que nuestra perspectiva y mirada deben abarcar no solo a nosotros mismos sino a quienes nos rodean.

Mahatma Gandhi dijo: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”, un mensaje muy sabio que más que nunca, debemos empezar a incorporar a nuestras vidas no solo para procurarnos que ésta sea mejor, sino para poder ser los co creadores conscientes de un mundo más humano y conectado. Como raza humana debemos cuidarnos los unos a los otros y a toda la vida en el planeta tierra; si realmente deseamos tener un mundo mejor debemos empezar por construirlo desde las pequeñas acciones y en nuestro diario vivir.

El cambio que queremos ver en el mundo debe empezar con nosotros mismos. Desde la bondad, la confianza, el amor. No debemos esperar a que las cosas afuera cambien para nosotros poner nuestro granito de arena; no se trata de pensar en cambiar el mundo, sino en cambiar nuestro propio mundo para poder impactar así en el de los demás. No tenemos idea de cómo una sonrisa o un saludo pueden transformar el día de una persona; como unas palabras de agradecimiento o un abrazo tienen el poder para llenar los corazones de amor y de esperanza.

Conectarnos con nuestra humanidad, es ser capaces de sentir afecto, compasión y solidaridad hacia otras personas; es la capacidad que tenemos para convivir en armonía y humildad con todo el conjunto de seres humanos y seres vivos en nuestra tierra. Implica generar consciencia para poner a disposición del bien común nuestros dones, fortalezas y amor para cooperar y construir mano a mano la sociedad que queremos manifestar.

Desmond Tutu, Arzobispo de Ciudad del Cabo en Sudáfrica, afirma que ser humano es un proceso de aprendizaje; que aunque tengamos en nuestro núcleo emociones y comportamientos ligados a la compasión o al amor debemos cultivarlos para así poder practicarlos en nuestro diario vivir. La perspectiva juega un rol importante, pues si logramos observar el planeta como el lugar en el cual todos compartimos la vida y coexistimos, los sentimientos de soledad o diferencia desaparecerán.

Muchas veces nuestro propio dolor y problemas nos llevan a asumir una actitud aislada y cerrada frente al mundo, reforzando sentimientos de soledad y separación. Es en estos momentos en donde es más retador e importante asumir voluntariamente actitudes que contemplen el bienestar de los demás, reconociendo que todas las personas, al igual que nosotros, tienen su propia historia de vida y deben enfrentar situaciones dolorosas a lo largo de ella.

Piensa en aquello que valoras; ya sea la honestidad, la generosidad, la humildad, el humor o la gratitud. Imagina ahora cómo puedes aportar y manifestar más de eso que aprecias en tu entorno y comunidad. Piensa ahora en alguna vez que alguien haya tenido estos comportamientos contigo; cuando alguien te sonrió un día que estabas triste, cuando recibiste la llamada de un amigo o un lindo mensaje, cuando alguien te sorprendió con un simple acto de bondad y amabilidad. Visualiza ahora lo que sucedería en el mundo si todos conscientemente actuáramos deliberadamente desde la compasión y desde el amor; comportándonos con los demás como queremos que se comporten con nosotros.

Podemos cultivar estas emociones y actitudes desde lo sencillo y cotidiano, por ejemplo:

  • Saliendo de casa dispuestos a regalar nuestra sonrisa al mundo.
  • Llevando café caliente a un compañero de oficina en una mañana fría.
  • Brindando un almuerzo a una persona sin hogar.
  • Cediendo el puesto en el trasporte público a una persona que lo necesite más que nosotros.
  • Agradeciendo de corazón a todas aquellas personas que nos sirven a lo largo del día.
  • Llamando a nuestros padres, abuelos, familiares o amigos para saludarlos y expresarles nuestro cariño.

Podemos ser creativos con la generosidad, con la compasión, con la bondad y con las manifestaciones de cariño a lo largo del día; no solo con personas conocidas sino con todos aquellos que crucen nuestro camino.

Recuerda que tus gestos, que tus palabras y acciones tienen el poder de cambiar una vida. Usa tus poderes para dejar una huella positiva en quienes te rodean. Hazlo de una manera consciente y voluntaria, ten presente que somos 7 billones de personas juntas y que de una manera u otra todos anhelamos lo mismo: felicidad y plenitud en esta vida.

@Senderosdealegria