Las relaciones son espejos Una sencilla y común imagen de borde

Las relaciones son espejos

Escrito por: | Fecha de publicación: 10 de November de 2015

Hacer de la vida un paseo de sonrisas y gozo junto a los que nos rodean es un trabajo arduo pero sobre todo muy personal. Te preguntarás, ¿pero qué tengo que ver en lo que hagan o no las otras personas?. Quizás no mucho, o quizás tengas más responsabilidad en el asunto de lo que piensas. Las relaciones son nuestra mejor herramienta para conocernos a nosotros mismos. En el camino encontramos a “maestros” que aunque en un principio no entendamos su aporte a nuestras vidas después de un proceso consciente de aprendizaje logramos llegar a la conclusión que todas y cada una de las personas con las que interactuamos, están allí para enseñarnos algo acerca de nosotros mismos. Es por ello que debemos tener un par de aspectos en cuenta para relacionarnos con el mundo y no perdernos en el intento.

Nuestras relaciones son espejos y reflejan casi todo de nuestro ser, desde nuestros pensamientos hasta nuestras creencias, aunque no nos agrade, gracias a ellos salen a relucir todos nuestros miedos, inseguridades, enojos y demás emociones que están guardadas y que de no ser por ciertas situaciones que compartimos con los demás no se detonarían y no podríamos trabajarlas porque solo allí cuando estamos mas vulnerables es donde las vemos frente a frente, es por ello que antes de señalar algo que no te guste de alguien, pregúntate que podrías estar aprendiendo de ese sentimiento que te evoca, la mayoría de veces lo que mas nos molesta de alguien es lo que mas rechazamos de nosotros mismos y a veces solo viéndolo en otros lo reconocemos en nuestra propia conducta. La próxima vez que te irrites por algo que te hicieron, utilízalo a tu favor y estúdiate.

 

Cuando interactúes con personas, escucha.
Estamos acostumbrados a no escuchar y a actuar muchas veces como si nos interesara lo que nos están diciendo, cuando en realidad estamos pensando en la compra del supermercado o en la tarea del niño. Si realmente estamos presentes en el momento que esta sucediendo y escuchamos, es allí donde conectamos, donde se crean interacciones reales y solo así descubrimos realmente quién es la otra persona que tenemos en frente, cuál es su historia, qué viene a aportarnos. Si no, estamos condenados a vivir rodeados de relaciones superficiales, a juzgar apariencias y alejarnos de tener intercambios reales, no es cuestión de estar de acuerdo o no con lo que dicen, no tiene nada que ver con eso, sino con respetar una percepción distinta a la tuya y hacer silencio mientras el otro se comunica, muchas veces nos pasa a todos que nos están hablando y estamos en nuestra cabeza formulando la respuesta, lo cual genera que perdamos toda la información restante que la persona tenia para compartir. Cuando analizamos tanto lo que vamos a decir quizás salga bien estructurado pero no saldrá de corazón. En vez de tratar de demostrar un punto y querer siempre tener la razón, sencillamente compártelo cuando la otra persona termine y te garantizo que ta va a prestar mucha mas atención que si interrumpes constantemente, la próxima vez que alguien te hable, pausa y escucha.

 

Las acciones son la manera mas efectiva de comunicación
A veces tratamos de impresionar o convencer a otros a través de una larga lista de consejos y “conocimientos”, otras tantas alardeamos de nuestro propio proceso y de todo lo que hemos logrado para conseguirlo, generando solo alimentar nuestro ego, pero cuando el aprendizaje es profundo y no busca nada a cambio se convierte en parte de quienes somos y llega un momento de tu vida en donde todo se vuelve coherente, lo que dices y lo que haces se fusiona y te conviertes en ejemplo. Si tu intención es ayudar a alguien más, no prediques hasta cuando lo que hablas no esté listo para ser llevado a la acción.

 

Responsabilízate por tu parte de la relación
Cuando culpamos de todo lo que nos sucede a los demás estamos cediendo nuestro poder por completo, de manera inconsciente estamos aceptando que lo que sea que nos esta haciendo sentir la otra persona no podemos cambiarlo y eso es una gran mentira, únicamente nos debilita y nos lleva a una posición de victima la cual alimenta el drama y nos impide hacer algo al respecto, párate responsable y pregúntate de que manera has influenciado la situación o la reacción del otro, si no lo has hecho el siguiente paso es no inmiscuirte en el drama del otro, por el contrario manteniendo tu calma no permites que nadie te saque de tu centro porque sabes que tienes la opción de escoger como sentirte frente a la situación, la próxima vez que sientas que gracias a alguien mas estas siendo afectado, párate responsable y no cedas tu poder personal.