Uno de los mejores trucos para ser feliz es ser generoso Una sencilla y común imagen de borde

Uno de los mejores trucos para ser feliz es ser generoso

Después de un mal día, somos muchos los que buscamos cambiar nuestro humor, por ejemplo, yendo de compras, comiendo nuestro postre favorito o saliendo con amigos. No obstante, un nuevo estudio sugiere que los regalitos que nos hacemos a nosotros mismos apenas nos suben el ánimo. En cambio, cuando entregamos regalos a otros, nuestra felicidad aumenta al saber que hemos hecho feliz a alguien más.

La ciencia lo demuestra

Se realizó un estudio en donde participaron 473 voluntarios divididos en cuatro grupos, que tenían que cumplir diferentes tareas en un período de seis semanas. El primero tenía que hacer algo por mejorar el mundo, como por ejemplo, recoger basura para reciclar. El segundo grupo debía mostrarse atento con otras personas: pagar un café a un amigo, ayudar a un familiar a preparar la cena, etcétera. El tercero tenía que darse un capricho, por ejemplo, cogiéndose un día de vacaciones. El cuarto no cambió nada de su día a día.

Los participantes rellenaron un cuestionario antes y después del estudio para evaluar su nivel de bienestar psicológico, afectivo y social. A lo largo del estudio, también anotaron sus propias emociones positivas y negativas.

Los investigadores revelaron que los participantes que habían sido más atentos, ya fuera con alguien en concreto o con el mundo en general, notaron una mejora en su ánimo en una mayor proporción que los que habían tenido un comportamiento neutro o centrado en sí mismos.

Por otro lado, las personas que sólo tenían que preocuparse de sí mismas no notaron mejora en su bienestar ni ninguna emoción positiva.

Varios estudios anteriores demostraron que las pequeñas atenciones pueden contribuir no sólo a nuestra salud mental, sino también a nuestro bienestar físico. Algunos apuntan que una actitud altruista puede reducir la tensión arterial y el nivel de estrés.